Un día antes de su nacimiento, el padre del futuro cantautor se fue del
hogar. Él, su esposa y sus otros siete hijos vivían en casa del abuelo
paterno de Facundo Cabral, quien expulsó al resto de la familia. De
modo que Cabral afirmaría varios años más tarde que su nacimiento se
produciría en una calle de la ciudad de La Plata. Sus primeros años los
pasó en Berisso, localidad adyacente a La Plata. Posteriormente, la
madre de Cabral y sus hijos emigraron hacia
Tierra del Fuego, en el sur de Argentina.
A la edad de 9 años, escapó de su hogar y
estuvo desaparecido cuatro meses. Su propósito inicial era llegar hasta
Buenos Aires para conocer al entonces presidente argentino Juan Domingo Perón,
ya que tenía la referencia de que el mandatario "le daba trabajo a los
pobres". Después de una larga travesía, transportado por diferentes
personas, al llegar a la ciudad capital, un vendedor le dio la dirección
de la Casa Rosada y al día siguiente Facundo Cabral, siendo apenas un niño, logró burlar el cerco policial alrededor del mandatario y su esposa, Eva Duarte
y conversó con ambos. En un reportaje en los años 90 confesó que Eva
Perón en ese momento dijo: "Por fin alguien que pide trabajo y no
limosna". Gracias a esta conversación, logró que su madre obtuviera
empleo y el resto de la familia se trasladara a la ciudad de Tandil.
Facundo Cabral tuvo una infancia dura y desprotegida; se convirtió en
un marginal al punto de ser encerrado en un reformatorio pues se había
convertido en alcohólico desde los nueve años de edad. Escapa y luego
cae preso a los 14 años por su carácter violento. En la cárcel, un
sacerdote
jesuita
de nombre Simón fue quien le enseñó a leer y escribir, lo puso en
contacto con la literatura universal y lo impulsó a realizar sus
estudios de educación primaria y secundaria, los cuales llevó a cabo en
tres años, en lugar de los doce que era el período normal en Argentina.
Un año antes de salir de la cárcel, Cabral escaparía de la prisión,
aunque recibió aún ayuda del sacerdote. Gracias a un vagabundo, Cabral
conoce la religión aunque declarándose
librepensador, sin pertenecer a iglesia alguna. Poco después, se iniciaría como músico y cantante en el medio artístico.
Cabral citaría así sus inicios en el medio musical: "Empecé a cantar
con los paisanos, con la familia Techeiro. Y el 24 de febrero de
1954, un vagabundo me recitó el
sermón de la montaña y descubrí que estaba naciendo. Corrí a escribir una canción de cuna,
Vuele bajo, y empezó todo."
En
1959, ya tocaba la guitarra y cantaba
música folklórica, admiraba a
Atahualpa Yupanqui y a
José Larralde, se trasladó a
Mar del Plata,
ciudad balnearia argentina, y solicitó trabajo en un hotel; el dueño
lo vio con su guitarra y le dio la oportunidad de cantar. Así comenzó
su carrera dedicada a la música; su primer nombre artístico fue
El Indio Gasparino. Sus primeras grabaciones no tuvieron mayor repercusión. Luego se presentó con su apellido verdadero.
Durante la última dictadura argentina (1976-1983), era ya considerado un cantautor de protesta, lo que lo obliga a abandonar
Argentina en
1976. Se radicó en
México, donde continuó componiendo y haciendo presentaciones. Se estima que recorrió 165 países.
En
1984, regresó a
Argentina con su nombre consagrado. Ofreció un recital en el Estadio
Luna Park. Siguió por
Mar del Plata. En
1987, hizo una presentación en el estadio de fútbol de Ferrocarril Oeste, en
Buenos Aires, con capacidad para treinta y cinco mil personas. El
5 de mayo de
1994, comenzó una gira internacional.
Se presentó en conciertos junto a
Alberto Cortez
en “Lo Cortez no quita lo Cabral” uniendo humor y poesía con las
canciones que hicieron famosos a ambos intérpretes. En enero de 1996,
ambos actuaban en la ciudad de
Mar del Plata, cuando
Alberto Cortez
debió ser operado debido a una obstrucción en la carótida, así que
Cabral continuó con la gira de la cual se hizo una grabación.
Ya casi invidente, él mismo resumió en una nota: "Fue mudo hasta los 9
años, analfabeto hasta los 14, enviudó trágicamente a los 40 y conoció a
su padre a los 46. El más pagano de los predicadores cumple 70 años y
repasa su vida desde la habitación de hotel que eligió como última
morada".
Sus últimos conciertos los realizó en un gira en Centroamérica. Se presentó en la
Ciudad de Guatemala
el martes 5 de julio de 2011 en el Expocenter del Grand Tikal Futura
Hotel, a las veinte horas donde para despedirse expresó lo siguiente:
“ya le di las gracias a ustedes; las daré en
Quetzaltenango,
y después que sea lo que Dios quiera, porque Él sabe lo que hace”. El
jueves 7 se presentó en el que sería su último concierto, en el Teatro
Roma de la ciudad de
Quetzaltenango, el cual cerró interpretando la canción
No soy de aquí, ni soy de allá.
Fue
asesinado el
9 de julio de
2011
alrededor de las 05.20 am, en Ciudad de Guatemala, víctima de un
atentado aparentemente dirigido al empresario Henry Fariña el cual
conducía al cantautor y a su representante al
Aeropuerto Internacional La Aurora desde el hotel donde se hospedaba, para continuar en
Nicaragua
con su gira de presentaciones. El atentado fue perpetrado por varios
sicarios que se dirigían en tres vehículos y armados con fusiles de
asalto en el
Boulevard Liberación de dicha ciudad quedando únicamente herido el empresario y fallecido el cantautor.
Influenciado en lo espiritual por
Jesús,
Lao-Tsé,
Chuang Tzu,
Osho,
Krishnamurti,
Gautama Buda,
Arthur Schopenhauer,
Juan el Bautista,
San Francisco de Asís,
Gandhi y La Madre
Teresa de Calcuta, predicó el
Misticismo, la desparición del
Ego y la auto-realización global de la
conciencia humana. en literatura tuvo admiración por
Jorge Luis Borges con quien también mantuvo conversaciones filosóficas y por
Walt Whitman. Este rumbo de observación espiritual, inconformista, se imprimió en su carrera como
cantautor que tomó el rumbo de la
crítica social sin abandonar su habitual
sentido del humor.
No se conoce que Cabral haya tenido participación militante en
movimiento político alguno, aunque por muchos años abogó por el
pacifismo
como forma de solucionar conflictos autodefiniéndose como
"violentamente pacifista" y "vagabundo firstclass", se identificó en sus
últimos años con una especie de
anarquismo filosófico y contemplativo.